Anónimos

Published by El abajo firmante under on 2:18:00 a. m.
Anónimos
Esa historia de amor
la que existió
y nunca fue escrita
quizá para no mancharla
de licencias literarias
Ellos, amantes eternos
los que no fueron famosos
los más afortunados
los que vivieron el amor discreto
y lo volvieron eterno
Los anónimos, los deconocidos
ellos son los protagonistas
de los amoríos verdaderos
no los que se cantan a los cuatro vientos
y se comentan en los libros.

Indignación.

Published by El abajo firmante under on 2:54:00 p. m.
Hace unos días fui a tomar un café con un par de amigos; pasamos una muy agradable tarde, reímos, nefasteamos, echamos lavadero, nos actualizamos en noticias de parejas y amigos comunes. Mientras nos comíamos la culpa con un litro de frape cada uno todo fue risas y festejos, aunque no todas las noticias eran buenas. Después de salir del café fuimos a caminar por CU para acompañar a uno de ellos a tomar su autobús y ocurrió algo que no esperaba y me indigno bastante.
Pasabamos frente a la facultad de derecho cuando encontré a dos compañeras, las saludé y seguimos caminando. Metros adelante uno de mis amigos me dijo "van a pensar que eres gay". El comentario vino de una persona que no oculta su homosexualidad de ninguna manera, el otro chico abiertamente gay también completó con un "si quieres caminamos separados para que no te confundan.". Hasta ese momento no había tenido problemas con salir, compartir, caminar o vivir con chicos gays, sigo sin tener problemas al respecto. No me molesta que la gente piense que soy gay, nunca me ha molestado ser visto con personas homosexuales, he marchado apoyando a mis amigos, pertenecí a un grupo de diversidad sexual con amigas lesbianas, detesto el machismo y en general no tengo problemas de homofobia. Sin embargo el comentario de ambos chicos me indignó bastante, al principio me molesté un poco porque aparecía que ellos no tenían eso en mente cuando dijeron esas frases. Después lo pensé un poco y me di cuenta de que lo hicieron por lo mismo. La indignación no bajó, fue peor.
Da pena vivir en un mundo en el cual los universitarios tengan tantos prejuicios que obliguen a las personas a esconder sus preferencias sexuales, amigos o ideas políticas. Lo peor del caso es que esas mismas personas que se persignan ante determinadas ideas son las k 3zkrib3n AzI n sus muros y libretas.

Las otras constumbres

Published by El abajo firmante under on 3:01:00 p. m.
Cuando estamos en pareja solemos cambiar muchas cosas, algunas para bien otras para mal. Aprendemos a querer lo que hace feliz a nuestra pareja, leemos lo que le interesa, aprendemos con ella (o él, según sea el caso), vivimos experiencias que nos enriquecen la vida y poco a poco nos vamos adptando a ese diario o casi diario convivir. Hasta aquí todo es bonito y lindo, compartir y todo eso. Pero llega a veces el momento de separarnos y nos preguntamos qué carajo hacer con todo lo que ya llamabamos "nuestro".
Cada cabeza es un mundo y cada corazón un universo aparte; por lo mismo cada persona convierte lo aprendido en algo distinto. A veces se quedan algunas cosas tan fijas en nosotros que las llevamos (o arrastramos) algunos años más, otras las olvidamos de inmediato y las verdaderamente intensas nos acompañan toda la vida. Esto puede convertirse en un problema cuando cargamos en la maleta vicios o errores de continua repetición, sin embargo cuando adquirimos hábitos que nos hacen ser o sentir mejores las relaciones pasadas nos ayudan a construir las futuras o la actual.
Seguramente dirán "eso lo sabemos todos" y tendrán razón, no vine a escribir nada nuevo. Es simplemente la intro para chismearles algo que me acaban de recordar.
Desde que tengo memoria la trova, los poemas de Benedetti y algunas frases han estado presentes en mi vida. La lectura es un vicio que me ha llevado en épocas específicas a una total dependencia enferma por los libros, el campismo formó gran parte de mi carácter y uno que otro gusto ha sido importante en más de una relación de las que he tenido. Hace unos años, cuando recién había terminado la relación con la suicida, conocí a dos chicas. Una de ellas se encargó de hacerme enumerar cada uno de mis gustos y buscar como practicarlos sin pensarlos como carentes de una mujer. La otra chica, novia de un amigo, se dedicó a buscarme pareja. Enlistaba a sus amigas y las cualidades que poseían. Un día platicabamos los cuatro (las dos chicas, mi amigo y yo) y la novia del gordo me dijo: ya sé quien sería perfecta para ti. Me contó que conocía en la escuela a una chica que era fan de Benedetti, que le gustaban los mismos cantautores raros que a mí, que siempre hablaba de sus experiencias en campamentos, leía a Kundera, tenía una colección de figuras de origami y hasta tomaba clases de cocina japonesa.
Cualquiera diría que esa chica estaba como mandada a hacer; decidí que debía conocerla y a los dos días fuimos a la escuela de las chicas. Entrando al estacionamiento la chica que me presentarían nos rebasó y dije algo así como "esa flaca no cambia". Me preguntaron los motivos para decir eso y les conté que ese era el coche de mi ex y que siempre había manejado con la misma imprudencia. La novia del gordo me dijo un no mames, a ella te iba a presentar.
Esa tarde nos reímos mucho por la coincidencia, después lo pensé bien y experimenté sentimientos encontrados al respecto. Cuando conocí a la flaca el único gusto que tenía de los mencionados era la trova, a Benedetti ni lo conocía, Kundera llegó a sus manos por un libro que le regalé, la colección de figuritas había sido hecha por mis manos, al primer campamento de su vida la invité yo y el sushi era una de las cosas que más disfrutaba prepararle.
Hace un rato me llamó una comadre, antes de llamarle comadre le decía ex y antes de eso era Elena-Melena, charlamos bastante sobre algunos gustos y manías que teníamos. Poco antes de comenzar a escribir este post otra ex me preguntó sobre un libro que leímos juntos y confesó que extrañaba algunas cosas de las que hacíamos y otras las practica ahora con su novio.
Me pusieron a pensar, más que nada en mi egoísmo. No recuerdo muchas hábitos que aún conserve de algunas relaciones, sin embargo sí recuerdo a algunas chicas que se quedaron con hábitos que compartiamos porque eran parte de mis actividades. Creo que soy demasiado rígido en algunas cosas, así que de ahora en adelante veré si puedo adaptarme a las personas y no forzarlas a adaptarse a mí. Esto, obviamente, implica un gran paso para dejar mi egocentrismo un poco de lado. Veré que ocurre y ya vendré a contarlo a los dos lectores de este espacio.

Tantas vidas da la vuelta

Published by El abajo firmante under on 4:18:00 p. m.
Dentro de las fantasías de muchos hombres están el andar con una mujer casada, hacer un trío con dos mujeres, meterse con una chica mayor, tener sexo en sitios exóticos (como campamentos de espeleología) y un montón de curiosidades más.
Alguna vez yo también deseaba cumplir esas fantasías, pero ahora que cumplí la última de las que me quedaban en la lista me doy cuenta de que fue enorme pendejada, incluso hacer la lista. Lo he dicho mil veces: estoy bien pinche feo pero tengo suerte.
Lo malo de tener suerte es que luego no alcanza la memoria para poder saber qué hiciste o cómo con cada quien. Envidio a esas personas de dos o tres amores en la vida y que no tienen que preocuparse por preguntarle al instinto si el recuerdo de las fresas le pertenece a Fulana o Mengana, por ejemplo. Existen mujeres que han dejado recuerdos imborrables e inconfundibles pero de quienes no recuerdo ni el nombre. Recuerdo nombres que se repiten, fechas de cumpleaños que si no fuese por facebook confundiría fatalmente, sitios que enmarcan siete u ocho recuerdos con personas distintas.
Y volvemos a lo de las fantasías, casi cualquier hombre diría que está bien, que que envidia y otras tantas expresiones de machismo. Pero eso son totales pendejadas; a veces el mejor beso es aquel que se vuelve costumbre, la mejor caricia aquella que sabes que siempre ha estado ahí de mil formas distintas administrada siempre por las mismas manos y, por supuesto, la más grande aventura es la del amor estable, la del amor que implica verdadera osadía para levantarse todos los días y emprenderlo de uno forma distinta, pero sin perder la esencia.
Quizás sea que me estoy volviendo viejo, quizás no tanto y simplemente me está afectando el darme cuenta de que llevaba una rutina nada saludable para el alma ni el cuerpo. De cualquier manera, ahora emprendo de nuevo el camino accidentado de la estabilidad en una relación.
No me arrepiento de lo vivido, pero si me preguntan no lo recomiendo. Lo más doloroso de esta vida es ser insensible, o pasar como tal; sobre todo en el amor.


Las malas letras

Published by El abajo firmante under on 4:09:00 p. m.
Anoche del twitter salieron dos conversaciones interesantes, con blogueras por cierto, una de ellas trataba sobre la similitud entre las palabras y las mujeres, la otra de similitudes entre la bloguera y yo. De ambas conversaciones salieron ganas de mandar al carajo a muchos, más bien a muchas.

Si ustedes leyeron este blog antes de su estúpido cierre hace un año ya sabrán que la mayor parte de los problemas en mi vida son consecuencia de mis relaciones con las mujeres, si no lo sabían dénse por enterados. Ha pasado un largo año y patéticamente sigo en las mismas, me relaciono sólo con mujeres que no pretenden tomarme en serio.
Lo peor del caso es que algunas de esas mujeres han sido ya parte de este blog, las casadas, las de novio, las de siempre y las que nomás nunca. Tuve la gran idea de llamarme maduro y aceptar a muchas en facebook, messenger o darles followback en twitter; las consecuencias son obvias: celos, reclamos, risas, lujurias, coqueteos, toqueteos y demás situaciones nada sanas con mujeres comprometidas por otro lado.

Pero les contaba que de pronto estaba hasta la madre de reclamitos tontos, así que mejor decidí reabrir esto para desahogarme porque algunas mujeres nada más no entienden. Y aclararé unas cosas.
En primer lugar no soy ninguna clase de galán ni conquistador, tengo suerte con las chicas muchas veces pero sólo es suerte inicial. Pasada la etapa de enamoramiento inicial comienzan a quejarse de lo mismo que decían les atraía de mí. Tampoco soy un mujeriego ni un coqueto, admito que soy bastante cursi y cariñoso con mis amigas y amigos, pero sólo con algunos.
Por otro lado, hace mucho que no prometo amor eterno ni "doy alas" a nadie. Cierto, he tenido relaciones pasajeras y encuentros casuales, pero a veces ni mi número de teléfono proporciono. Aunque no sé como le hacen algunas que terminan encontrando mi facebook o twitter, y en casos extremos consiguen el número de la casa de mi madre.
Una comadre dice que debo ser bueno en esos encuentros, pero con ella nunca he tenido sexo. Otra comadre, antes novia, dice que tengo un no sé qué que atrapa, pero ya busqué y no me veo por ningún sitio cadenas ni esposas ni chicles.
Sé bien que lo primero que cualquiera pensaría al leer esto sería del tipo: qué patán tan engreído, tendrán razón. Soy en definitiva ese tipo que no quieren como novio ni desean llevarse a la cama, ni tú ni las otras, así que mejor dejen de pensar cosas que no son porque en definitiva estarán equivocadas.
Y si no les gusta pues no me lean, regalen el unfollow, borren mi nombre de sus listas o pongan un bloqueo donde mejor consideren.