El otro yo

Published by El abajo firmante under , , , on 4:55:00 p. m.
Te sientes mal por el adiós repentino e inesperado. Te sientes seguro porque logró sacarte del tedio de siempre. Te sientes completo sin ella y vaciando el silencio de la madrugada, enojado marcas a cualquiera. Le dices que ha pasado y el te-lo-di-je es inmediato. Sin embargo permanece en la linea. El enojo y la distancia prometida son pasado. Te recomienda un escape ignorando que eso es ella. Se te olvida hasta su apellido pero recuerdas que sus besos siempre te salvaban del hastío. Quedas en verla y dice que te espera. El despacho los viernes no es tan interesante como tus manos en sus piernas. Amanece y continúan la charla, ya cansados de sostener teléfonos prefieren cambiarlos por cuellos. Prometes no decir nada de los recientes desencuentros siempre y cuando no mencione nada de última despedida, aquella en que prometiste no volver a verla y ella juro nunca perdonarte. Sabes que siempre la buscas como consuelo y ella sabe que negarse resulta peor para ambos. Sales de tu cuarto y escapas de tu casa. Rayando el alba la ciudad no es la misma que recorres por las noches, la gente es otra y tu prisa no tiene un sentido exacto.
Llegas a su casa y te preguntas porque siendo casi vecinos nunca se encuentran. Te esperaba con café de bote, helado. Y olvidaste la farmacia en tu recorrido. Prometes volver en unos minutos y pasas además por pan y te falta tiempo para pensar en nada más. Vuelves y recorres su librero mientras ella sirve en copas el café. Tristes brindan por la nicotina que comparten soplándose en humo en la cara.
Te dice que te odia pero no la escuchas, le dices que perdone y no lo crees de verdad. La pelea se avecina y en la sala empieza la guerra de reclamos. Sí, nunca la llamabas, sí nunca te escribió. Pero ya no importa estas de nuevo en sus dominios. Tu cabeza en sus piernas y su mano en tu boca, con la otra apaga las noticias y por hoy no te importa un carajo el mundo. No se han engañado, es mejor la ausencia de tequieros y siempre preferible la osadía de los besos.
Ignoras que el celular esta sonando cuando te quita las botas y ríe de tu cicatriz con su inicial en tu rodilla. Tu botón de reinicio es un arma para ella ahora. Recorres sus muslos con paciencia y te despeina como siempre. Recuerda que antes te peinabas con rastrillo y sugiere raparte después de hacerlo. Tu aun no sabes si lo harán. Muchas veces han interrumpido todo por el maldito miedo que ambos se han tenido por años.
Hasta ahora han sido clandestinos, ambos son secretos en la vida del otro. Son la tarde que dijiste que quedarse dormido fue la causa, o el pretexto de un trabajo para no ir a sus clases habituales.
Hasta hoy se han ignorado cuando se encuentran en la calle a pesar de que guardan recuerdos táctiles exactos de cada rincón de su casa. Te pierdes un momento en sus ojos y recuerdas la feria del libro cuando ambos buscaban a Kundera y compraron el mismo libro de Sabines.
Le recuerdas el primer encuentro, tu preparatoriano y ella estudiante de derecho, se aprovecho de ti según tu, abusaste de su soledad según ella. Ahora se conocen mejor que nunca. Siempre son los mismos, tu el reciente despechado, ella la accesible compañera que guarda los secretos por sistema.
Vas coleccionando nuevos detalles de su espalda y descubres que aun usa el mismo shampoo. Ella inspecciona tus nuevas cicatrices y sugiere colgarte del hueco en tu cadera y guardarte en su casa un fin de semana. No te cree el año de abstinencia y se burla de tu cara de vergüenza. No es por falta de ganas le confiesas, posiblemente haya sido falta de mi te contesta.
Despedazan el tiempo y ella ahora es quien ignora las llamadas. Ya dejaran mensaje. Te pierdes en su cuarto y notas que aunque todo haya cambiado para ti sigue siendo igual, nunca pones atención a nada que no sea su cuerpo. Se desarman y se vuelven uno, dos mitades de la misma pelea de besos y arañazos. Se confiesan mientras observas que sus ojos te recorren con más ganas que sus manos. Ella ignora el peso que has ganado desde la última vez que se tuvieron, tu no ignoras que un tatuaje poco accesible adorna su piel justo donde acostumbrabas morderla. Desde que descubrió para ti los placeres de la carne ha sido el parámetro de medición de encuentros ulteriores. Han pasado ya de la cama al suelo y el frío en tus piernas es exquisito, casi tanto como las mordidas en tu lengua. Posiblemente nunca se extrañen pero se conocen y se recuerdan siempre exactos. Entre ustedes nunca ha existió una rutina y descubres que existen mil maneras de ser creativo siempre y cuando sea en su piel.
Al final de cuentas siempre son los mismos. El tiempo no pasa por sus vidas.
Terminan cuando muerdes su cuello y saben que esta vez ella se llevará las huellas de lo ocurrido. Permanece sobre ti y mientras te besa el cuello murmura como la primera vez palabras que no logras escuchar pero prefieres no hacerlo porque si las entendieras posiblemente no las soportarías y saldrías corriendo. El trato ha sido nunca encariñarse ni extrañarse. Te recorre con los dedos caminantes que tanto te encantan y entonces te dice que ahora sí le cuentes bien que ha pasado. Te consuela como siempre, ella se lo pierde, tu no lo crees al cien pero le das la razón. Le prometes cocinar para la próxima, pero nada que le hayas cocinado a otras, te aclara. Tendrás que ser creativo, y pensando en que receta no has usado te despides y regresas a tu casa. Por fin duermes un poco. Lo único malo es que poco antes de perderte en el sueño piensas de nuevo en la reciente mengana, lo bueno es que ahora no la sueñas.

Despiertas y continúas con los planes del viernes. Cuando has terminado tus deberes del día te das cuenta de que nunca le has escrito nada entonces empiezas este post, mientras te preguntas si mañana de nuevo llamarás a media madrugada con tu movi de secuestrador o si no valdrá la pena.

Buena tarde

Published by El abajo firmante under on 12:48:00 a. m.
Ayer las lenchas (no lo digo como burla) me dieron una buena tarde y un excelente motivo. Desde hace un mes que no las veía y si acaso platicábamos un ratillo y ya. Pero de pronto reencontré al grupo en el café y después de un breviario de recientes me vi envuelto en su nuevo proyecto: Leticia Servín en Oaxaca. Hoy empezamos a ver que onda con su space y algunos otros detalles.
Bienvenidos los motivos y bienidos los recientes!

Bendigo Maldigo

Published by El abajo firmante under on 10:58:00 p. m.
Esta canción es de Don Carlos Arellano, personaje que aunque no siempre me recuerda ha actuado como catalizador de varios momentos importantes de mis relaciones amorosas - y desamorosas-.

Bendigo Maldigo
Carlos Arellano

Bendita sean las noches, que caen a nuestros pies
Malditas las mañanas que se alcen y no estés
Bendigo aquél instante
Cuando me vi en tus ojos
Fui un loco entre los locos
Un necio entre los necios
Tus besos los bendigo,
Rezo porque no falten
Rezo por el diamante
Que das si estás conmigo
Bendigo tu sonrisa
Que me deja pendejo,
Maldigo las cenizas que dejará este fuego
Bendigo que me quieras
Maldigo no sea eterno
Bendigo que en tu reino,
habite el día de hoy.
Bendigo lo que soy,
cuando tu voz me nombra
Maldigo aquella sombra,
gris del desamor.
Bendita sean las noches,
que caen a nuestros pies
Malditas las mañanas que se alcen y no estés
Bendigo aquél instante
Cuando me vi en tus ojos
Fui un loco entre los locos
Un necio entre los necios
Te amo con mis sesos,
mis tripas, mis entrañas
Maldigo que te vayas,
Bendito sea este amor.

Qué tan list@ eres?

Published by El abajo firmante under on 10:22:00 p. m.
Esto se trata de lo siguiente: descifras el código siguiente y pasas al siguiente y así hasta que logres descifrar todo. Ya pensaré si habrá premio o no.
La pista es "MIAU"

(9*9)2000000
600100604506
040720103400
290050604002
010080060044
006005000528
309000060417
0

Bien ahí está. Es sólo el lenguaje una vez resuelto se les dará el mensaje.