Vida aburrida

Published by El abajo firmante under , , , , , , , , , , , , on 7:37:00 p. m.
Te levantas a las ocho de la madrugada, te rascas el alma y con más resignación que ganas buscas las chanclas o pantunflas entre la ropa tirada a un lado de tu cama. Abres la ventana y respiras el aroma del corredor húmedo que tienes por calle frente a tu depa. Tomas el celular y verificas que este apagada la alarma para no asustarte mientras te preparas. Pateas las botas y buscas un cigarro en la camisa de ayer. Te lo fumas en la sala. Despacito para disfrutarlo mientras el matutino decae como despertador y lo único bueno sigue siendo el patetismo del estaca. Te metes al baño y desechas lo que no debes mencionar en público por educación. Te bañas, te rasuras, te acaricias y te rasuras de nuevo.

En toalla entras a tu cuarto, te secas y te vistes. Desodorante, crema, perfume, pomada de bebé, y algo para las arrugas. Te peinas, si te da tiempo desayunas. Tomas las llaves y regresas a lavarte la boca, un poco de enjuague y sales a gritarle al perro que se calle.

El taxi te espera, le revisas sus documentos y le indicas como debe realizar sus trámites. Te comes la dona que lleva y apuras el café. Es un buen negocio asesorar taxistas a cambio de favores. Llegas al trabajo, saludas y firmas tu entrada.

Prendes la computadora, ofendes al quien se te ocurra. O tenga la mala idea de caerte mal porque, efectivamente, es su culpa caerte mal. Checas el correo, inicias sesión en el sistema de finanzas. Empiezan los trámites del día y tus regaños a distancia a recaudaciones que sabes a ciencia cierta que te tienen muina. Así te la pasas hora y media, apagas el monitor y te vas a almorzar. Regresas con el lunch del día y comes con toda la calma del mundo. Mientras haces una o dos llamadas y verificas que los desvelados de anoche esten bien y preferentemente sobrios.
Molestas al supervisor y le pides que se aplique con tus peticiones, te quejas de algo con tu jefa y llamas una o dos veces a algún tipo o tipa para decirle porqué esta haciendo mal su trabajo, lo amenazas con no seguir asesorandolo si no se despierta y te dan las gracias.

Te has vuelto un ogro y últimamente te viene valiendo. A las dos y media te sales a fumar o comer, comprar una coca y unas galletas. Regresas y te pones a cancelar y aplicar pagos de impuestos según corresponda. Mandas correos pidiendo datos, solicitas que validen algún dato o documento extraño. Sigues messengereando como todo el día y tu jefa hace como que no está prohibido en la secretaría, igual que la mitad de tus acciones en la oficina.

Sales y te subes al taxi, si viene por tí, o al coche del cuate que te lleva a donde vives o vive tu hermana. Si escoges esta última opción jugarás con tus sobrinas, verás alguna pelicula y cargarás a la nena para que se duerma o serás el costal de arena de los juegos de las otras dos. Escucharás frases que te sorprenderán, adoptarás el yomecanso, calamole, queteto y malascar como parte de tu vocabulario.

Caminarás de regreso a la oficina. Leerás todos los blogs y noticias del día. Escribirás algo sin sentido que a otros les termian gustando. Redactarás un informe de lo que hiciste en el día, que aunque no lo parezca es mucho y para el final del día tendrás más que desquitado el sueldo.

Caminarás o tomarás aventón. Irás a tu casa, la del vecino o el bar acordado, si bien te va no cuidarás a ningún borracho. Reirás, divertido te burlarás del mundo y seguirás justificando tu negativa a una relación amorosa. Si estás en tu casa repartirás cobijas, sleepings, cojines y sillones. Si estás en el bar caminarás de regreso a casa conversando con tu compañeros de depa y ese será el momento en que los conocerás mejor.

Estando en casa, podrás jugar en el PS2 hasta tener sueño o escucharás un LP viejo sonriendo. Tomarás algo de la cocina y seguirás apilando los trastes por lavar. Fumarás otro cigarro y te meteras en la cama. Pensarás en ella un instante y te darás cuenta de que la recordaste al menos diez veces durante el día.

Dormirás y posiblemente soñarás con ella.

Repites esto de lunes a viernes, cambiarás la visita a las sobrinas por comer con una amiga, cocinar en tu depa o visitar a la abuela o a tu madre. Los sábados te despertarás más tarde y cmainarás a la oficina. Deseas tener ya tu moto y sigues ahorrando para comprarla lo antes posible. Después del trabajo de los sábados no quieres saber nada de computadoras ni de asuntos fiscales. Te irás a comer y tomar una cerveza con los de la oficina, con tus amigos o visitarás a la familia.

Por la noche andarás en el centro de la ciudad que finalmente es la colonia donde vives y en los bares siempre encontrarás a alguien a quien invitar a las salidas entresemaneras. Serás el pierde almas, baja borracheras, forja sueños o creador de algún coctél tipo mango loco. Posiblemente te sentarás con los de siempre a ver el box, estaras en clases de baile con lo más queer que conoces de la ciudad, harás como que no te gustan las multitudes en la cantina con nombre en diminutivo. Abrazarás, serás acariciado y escucharás el cumplido de la semana.

Antes de dormir harás un recuento del día y pensarás en ella de nuevo. El domingo el aseo del departamento es inneludible y serás la señora de la casa. Guantes rosas, un buff sobre la calvicie premtura y los vecinos colgados de la ventana riendo contigo mientras se ponen de acuerdo quien pone los refrescos y quien prepara la comida.

Cuando te sientes a descansar harás cuentas de cuantas horas de sueño te faltan por semana, dormirás un poco y te darás cuenta de que pasaste una semana más sin problemas serios, viviendo como todos querían que vivieras (si lo promedias claro), y que finalmente te decidiste a vivir así porque te pareció lo correcto hace unos meses. Querias ser independiente y te diste cuenta de que siempre habías sido libre y ahora vives atrapado en la rutina de recordar a la mujer que fue motivo y desilusión.

Te das un zape y continuas con tus labores, te bañas, te rasuras, no verificas que estes bien rasurado y te largas a caminar por ahí. Llamarás a una amiga que sabes puede aliviar soledades y dormirás temprano pues estarás cansado pero finalmente contento porque todo ha valido la pena y en medio de todo te ha dado tiempo para seguir escribiendo, jugar de vez en cuando como un niño, has reido a diario y llorado al menos uno de cada diez días, has dado consejos a tus amigos y te dicen mamá, eres la imagen de responsabilidad y ejemplo de tus primos, ya no usas muletas en la vida ni le echas culpas a tus padres, lees en cada oportunidad y acabas un libro por quincena. Y al menos de esto último sabes que te puedes sentir orgulloso.

2 reclamos y/o mentadas.:

PKE dijo... @ 27 de junio de 2009, 0:09

NI TAN ABURRIDA, POR QUE ESPERO SABER DE TI, QUE ESTAS BIEN, QUE SOBREVIVISTE A LA "NOCHE MÁS LOCA DE...(QUIEN SABE CUANDO)" Y QUE AUNQUE A VECES NO ME GUSTA COMO LO DICES ME ALEGRA VER LETRAS NUEVAS... NO DEJO DE VISITARTE AUNQUE SOLO SEA POR AQUI...

Sahur Spinozza dijo... @ 30 de junio de 2009, 20:57

Recordar es maravilloso, disfrutalo y probablemente después de algún tiempo quede solo la nostalgia sin nombre

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